Al entrar al supermercado se lee el siguiente cartel " Sr. Cliente: antes de salir del local debe mostrar el interior del bolso o cartera al personal de seguridad".
En otros lugares, al entrar, usted debe dejar su bolso o cartera en los llamados "lockers", que vienen a ser unos compartimientos parecidos a los roperitos de los vestuarios pero como mas chiquitos. Para acceder a esos lockers hay que tener una moneda de un peso, caso contrario la situación tiende a complicarse; con lo fácil que es encontrar monedas en estos tiempos. Quien nos asegura que cuando abramos el compartimiento encontraremos lo que dejamos un rato antes?
También puede ocurrir que el entrar en alguno de estos centros comerciales, nos encontremos con una niña munida de falsa sonrisa y de una bolsa grandota quien nos invitara a guardar dentro nuestras pertenencias precintandola luego, al menos con este procedimiento uno sigue teniendo en sus manos los bienes propios.
Demás esta decir que al pisar el umbral de esos negocios, somos considerados sospechosos de llevarnos bienes ajenos. Teniendo en cuenta que además, estaremos vigilados por unos señores o señoras vestidos con ropa símil policías u otros que se asemejan a integrantes de un ejercito prusiano y como si fuese poco, si prestamos atención, veremos unos cartelitos que rezan: usted esta siendo filmado, sonriaaaaaaaa. Podemos agregar que al salir del local seguramente nos encontraremos en la puerta con un policía-esta vez uno de verdad- uniformado y armado. También en la calle, seremos vigilados por cámaras operadas de una central mediante las cuales nadie pensara siquiera cometer algo parecido a un ilícito.
Se puede imaginar que con tantas medidas de seguridad, no existiran robos, ni hurtos, ni escruches, ni afanos, ni otra cosa parecida.
Protesto y sigo protestando. Me subleva que anden siguiendome dentro de un local al que concurro solamente para hacer alguna compra colaborando con eso a que el dueño o los dueños tengan un buen pasar y acumulen ganancias y puedan emplear gentes y menguar en parte, la tan temida "desocupación".
Protesto y seguire protestando cuando intentan mirar lo que llevo en mi bolso. Me siento ultrajado y violado en mi intimidad. No quiero que nadie sepa si mi cepillo de dientes esta maltrecho o no, si en mi cartera llevo preservativos (forros), perfume o una carta amorosa. No me interesa que se enteren que leo ni que vean la foto que llevo. Tampoco que desodorante uso o si guardo una crema para la micosis.
Carajos, no me gusta nada eso de ser sospechoso; llegar a la caja del comercio pedir la cuenta y pagar con un billete que el cobrador, cajero, cobradora o cajera lo tome entre sus manos, al billete digo, lo revise, lo de vuelta, y lo vuelva a revisar y me mire desconfiadamente de costado tratando de descubrir en mi al mas terrible falsificador de moneda que piso estos lares, algo parecido al famoso Bellini.
Y me quejo y me vuelvo a quejar porque una vez escuche eso de que todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario.
miércoles, 16 de junio de 2010
jueves, 3 de junio de 2010
TILINGUILANDIA y los mundiales
Había una vez un país algo contradictorio llamado Tilinguilandia.
Gozaba de un buen clima, mejor paisaje y recursos naturales que otros estados envidiaban.
Tenía vaquitas, ovejitas y muchos animales que además de adornar y corretear las pampas eran buena fuente de alimento.
También el suelo daba lo suyo, además de yuyos y flores, cereales que alimentarían mundos. En el subsuelo encontraban petróleo, gas y derivados.
El agua no faltaba ni los peces tampoco, montañas con minerales y ríos caudalosos. Una discreta población mezcla de nacionalidades diversas, que en tiempos remotos desembarcaron en el puerto de Tilinguilandia con el deseo de quedarse.
Resumiendo, Tilinguilandia tenia como para llegar a ser en algún momento una nación prospera.
Como tantos otros paises perdio mucho tiempo con eso de pelearse internamente (por el tan mentado " quien la tiene mas larga").
Hasta en algún momento a los notables que gobernaban Tilinguilandia se les ocurrió guerrear con un país muy poderoso, que a su vez era ayudado por otros países muy pero muy poderosos.
Muchos de los habitantes trabajaban, otros estudiaban, y algunos vivían de esos que trabajaban y estudiaban.
Tilinguilandia era mundialmente conocida por el deporte del balompie también llamado "fobal" por los antiguos nativos. Los jugadores de ese deporte eran solicitados por países del mundo desarrollado que pagaban fortunas por tenerlos en sus equipos. Fortunas que a veces no alcanzaban a cubrir el déficit en las arcas de los equipos locales pero si de sus abnegados dirigentes.
Tanto de importante era el"fobal" o mejor expresado el "fútbol" que los gobernantes de Tilinguilandia, gentes nada tonta, se ocupaban y mucho de mantener siempre vivo el fervor de los habitantes por ese noble y rentable (para algunos) deporte.
Como anécdota es bueno enterarse que alguna vez, mientras ocurrían cosas terribles, como torturas y desapariciones, se les ocurrió a los próceres que gobernaban ese país, armar un gran espectáculo futbolistico. Construyeron estadios y gastaron mucho pero mucho dinero en la fiesta.
Si que hubo fiesta, porque además de organizar el evento, también hicieron que el seleccionado de Tilinguilandia fuera el campeón de eso que se llamó Mundial de Fútbol. Bien dicen algunos que con dinero y poder todo es posible.
El tema es que mientras Tilinguilandia se debatía en una economía que no era la mejor y la situación social nada agradable, las calles se llenaban de habitantes enloquecidos por el triunfo de su selección de fobal. Los jugadores eran héroes y los Tilingos -habitantes de Tilinguilandia- aplaudían en los estadios al gobernante (un general venido a presidente y discípulo del gran Nerón) . Y flameaban banderas y banderitas , las gentes se vestía con los colores de la camiseta del equipo que eran los mismos colores de la bandera de Tilinguilandia y gritaban "somos los mejores".
Más adelante, precisamente cuatro años después, en otro país, hubo otro mundial de fobal, al cual concurrió el equipo ganador del mundial anterior, entiendase, la selección de Tilinguilandia.
Conviene aclarar que por esos días, Tilinguilandia estaba en guerra con un país cuya selección jugaba el mismo torneo de fútbol. Y algunos memoriosos recuerdan que mientras las gentes miraba por la tele los encuentros deportivos, en otro lugar en condiciones mas desfavorables, chicos que vestidos de soldados, pasaban frío y hambre y muchos morían; justamente en el mismo instante que los Tilingos (habitantes de Tilinguilandia) gritaban: gooooooooooooool.
Y hubo otros mundiales con suerte dispar para el equipo representante de ese contradictorio país.
Cuentan los ancianos sabios que los días en que la agrupacion jugaba, los habitantes del país dejaban de lado sus ocupaciones habituales, inclusive sus tareas laborales dejando desiertas las calles de pueblos y ciudades. Algunas gentes se quedaban en sus casas, despatarrados en cómodos sillones frente al LCD recién adquirido en 50 cuotas sin interés, tomando mate o alguna bebida espirituosa. Otros poblaban bares, tabernas, drugstores y tugurios, vestidos para la ocasión con camisetas del color del team vernáculo, gorritos de cuatro puntas, envueltos en banderas y paladeando ricas birras de litro- léase "porrón"- al grito de "vamo tilinguilandia todavía".
También los jardines de infantes, las escuelas, colegios y universidades adherían al evento suspendiendo clases y charlas educativas.
Dentro de esa población de Tilingos existían grupos de gentes de gran fervor "por la camiseta" asiduos visitantes a los estadios de fobal llamados "hinchas" y a los hinchas mas hinchas se los conocía como "barras bravas"; estos grupos estaban integrados por vagos, mal entretenidos, delincuentes y chicos malcriados con deudas pendientes en la justicia. Estos señores ocupaban las tribunas de los coliseos portando banderas con los colores del club al cual adherían por pasión futbolera y por algunos negocios y negociados con jugadores y dirigentes, anque políticos y otros pobladores del ambiente en cuestión.
Los personajes de referencia eran avalados, utilizados y mantenidos por presidentes de clubes, técnicos del ramo, diputados, senadores, intendentes, jueces, punteros políticos y demás especimenes. Viajaban por el mundo y alrededores, acompañando y alentando a los clubes de los cuales eran hinchas y como si fuese poco también se desplazaban para alentar a la selección nacional de fútbol. Claro que para solventar los gastos de viajes y estadías, recurrían a esos personajes que los apañaban. Todo sea en nombre del entusiasmo por la camiseta.
Conviene aclarar que esa mencionada selección de fútbol, que en su casaca lleva los colores de Tilinguilandia, era dirigida por un coach que había sido en otras épocas, un brillante jugador de pelota parada y en movimiento, además de un notable "manoteador".Muchacho algo díscolo al que los Tilingos le perdonaron y le perdonan cualquier tipo de exabruptos, incongruencias y desplantes. Tal vez sea este personaje un claro ejemplo del contradictorio Tilinguilandia, del cual es digno embajador. Tipo hábil de opiniones absurdas y cambiantes segun le convenga, rápido para el llanto arrepentido, experto en dar malos ejemplos, gran peleador callejero y notable pícaro. Hasta se dio el lujo no hace tanto, después de enojarse con algunos periodistas, de invitarlos amablemente a que "la sigan chupando", sin aclarar que cosa convidaba a seguir chupando. En otra oportunidad recién levantado de la siesta y algo enfadado la emprendió a balinazos-entiendase balas de mentirita- contra otros periodistas que intentaban molestar su descanso de quinta alquilada.
Como para acentuar la contradiccion de Tilinguilandia y teniendo en cuenta las virtudes de esta celebridad, el gobernante de turno no tuvo mejor idea que homenajear al personaje nombrandolo técnico de la selección nacional de fútbol.
Obteniendo este individuo de esa manera, un suculento sueldito, alguna que otra prebenda, la satisfacción de varios caprichitos, propios, de su numerosa familia y amigos y la impunidad para decir y hacer lo que le venga en ganas con tal de que la selección de Tilinguilandia consiga la tan ansiada copa de campeón. Porque bien sabido es eso de "la familia y los amigos son lo primero". Y de paso, ayude con tal trofeo, a sumar puntos y votos al gobierno de turno.
Vamos Tilinguilandia todavia!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Gozaba de un buen clima, mejor paisaje y recursos naturales que otros estados envidiaban.
Tenía vaquitas, ovejitas y muchos animales que además de adornar y corretear las pampas eran buena fuente de alimento.
También el suelo daba lo suyo, además de yuyos y flores, cereales que alimentarían mundos. En el subsuelo encontraban petróleo, gas y derivados.
El agua no faltaba ni los peces tampoco, montañas con minerales y ríos caudalosos. Una discreta población mezcla de nacionalidades diversas, que en tiempos remotos desembarcaron en el puerto de Tilinguilandia con el deseo de quedarse.
Resumiendo, Tilinguilandia tenia como para llegar a ser en algún momento una nación prospera.
Como tantos otros paises perdio mucho tiempo con eso de pelearse internamente (por el tan mentado " quien la tiene mas larga").
Hasta en algún momento a los notables que gobernaban Tilinguilandia se les ocurrió guerrear con un país muy poderoso, que a su vez era ayudado por otros países muy pero muy poderosos.
Muchos de los habitantes trabajaban, otros estudiaban, y algunos vivían de esos que trabajaban y estudiaban.
Tilinguilandia era mundialmente conocida por el deporte del balompie también llamado "fobal" por los antiguos nativos. Los jugadores de ese deporte eran solicitados por países del mundo desarrollado que pagaban fortunas por tenerlos en sus equipos. Fortunas que a veces no alcanzaban a cubrir el déficit en las arcas de los equipos locales pero si de sus abnegados dirigentes.
Tanto de importante era el"fobal" o mejor expresado el "fútbol" que los gobernantes de Tilinguilandia, gentes nada tonta, se ocupaban y mucho de mantener siempre vivo el fervor de los habitantes por ese noble y rentable (para algunos) deporte.
Como anécdota es bueno enterarse que alguna vez, mientras ocurrían cosas terribles, como torturas y desapariciones, se les ocurrió a los próceres que gobernaban ese país, armar un gran espectáculo futbolistico. Construyeron estadios y gastaron mucho pero mucho dinero en la fiesta.
Si que hubo fiesta, porque además de organizar el evento, también hicieron que el seleccionado de Tilinguilandia fuera el campeón de eso que se llamó Mundial de Fútbol. Bien dicen algunos que con dinero y poder todo es posible.
El tema es que mientras Tilinguilandia se debatía en una economía que no era la mejor y la situación social nada agradable, las calles se llenaban de habitantes enloquecidos por el triunfo de su selección de fobal. Los jugadores eran héroes y los Tilingos -habitantes de Tilinguilandia- aplaudían en los estadios al gobernante (un general venido a presidente y discípulo del gran Nerón) . Y flameaban banderas y banderitas , las gentes se vestía con los colores de la camiseta del equipo que eran los mismos colores de la bandera de Tilinguilandia y gritaban "somos los mejores".
Más adelante, precisamente cuatro años después, en otro país, hubo otro mundial de fobal, al cual concurrió el equipo ganador del mundial anterior, entiendase, la selección de Tilinguilandia.
Conviene aclarar que por esos días, Tilinguilandia estaba en guerra con un país cuya selección jugaba el mismo torneo de fútbol. Y algunos memoriosos recuerdan que mientras las gentes miraba por la tele los encuentros deportivos, en otro lugar en condiciones mas desfavorables, chicos que vestidos de soldados, pasaban frío y hambre y muchos morían; justamente en el mismo instante que los Tilingos (habitantes de Tilinguilandia) gritaban: gooooooooooooool.
Y hubo otros mundiales con suerte dispar para el equipo representante de ese contradictorio país.
Cuentan los ancianos sabios que los días en que la agrupacion jugaba, los habitantes del país dejaban de lado sus ocupaciones habituales, inclusive sus tareas laborales dejando desiertas las calles de pueblos y ciudades. Algunas gentes se quedaban en sus casas, despatarrados en cómodos sillones frente al LCD recién adquirido en 50 cuotas sin interés, tomando mate o alguna bebida espirituosa. Otros poblaban bares, tabernas, drugstores y tugurios, vestidos para la ocasión con camisetas del color del team vernáculo, gorritos de cuatro puntas, envueltos en banderas y paladeando ricas birras de litro- léase "porrón"- al grito de "vamo tilinguilandia todavía".
También los jardines de infantes, las escuelas, colegios y universidades adherían al evento suspendiendo clases y charlas educativas.
Dentro de esa población de Tilingos existían grupos de gentes de gran fervor "por la camiseta" asiduos visitantes a los estadios de fobal llamados "hinchas" y a los hinchas mas hinchas se los conocía como "barras bravas"; estos grupos estaban integrados por vagos, mal entretenidos, delincuentes y chicos malcriados con deudas pendientes en la justicia. Estos señores ocupaban las tribunas de los coliseos portando banderas con los colores del club al cual adherían por pasión futbolera y por algunos negocios y negociados con jugadores y dirigentes, anque políticos y otros pobladores del ambiente en cuestión.
Los personajes de referencia eran avalados, utilizados y mantenidos por presidentes de clubes, técnicos del ramo, diputados, senadores, intendentes, jueces, punteros políticos y demás especimenes. Viajaban por el mundo y alrededores, acompañando y alentando a los clubes de los cuales eran hinchas y como si fuese poco también se desplazaban para alentar a la selección nacional de fútbol. Claro que para solventar los gastos de viajes y estadías, recurrían a esos personajes que los apañaban. Todo sea en nombre del entusiasmo por la camiseta.
Conviene aclarar que esa mencionada selección de fútbol, que en su casaca lleva los colores de Tilinguilandia, era dirigida por un coach que había sido en otras épocas, un brillante jugador de pelota parada y en movimiento, además de un notable "manoteador".Muchacho algo díscolo al que los Tilingos le perdonaron y le perdonan cualquier tipo de exabruptos, incongruencias y desplantes. Tal vez sea este personaje un claro ejemplo del contradictorio Tilinguilandia, del cual es digno embajador. Tipo hábil de opiniones absurdas y cambiantes segun le convenga, rápido para el llanto arrepentido, experto en dar malos ejemplos, gran peleador callejero y notable pícaro. Hasta se dio el lujo no hace tanto, después de enojarse con algunos periodistas, de invitarlos amablemente a que "la sigan chupando", sin aclarar que cosa convidaba a seguir chupando. En otra oportunidad recién levantado de la siesta y algo enfadado la emprendió a balinazos-entiendase balas de mentirita- contra otros periodistas que intentaban molestar su descanso de quinta alquilada.
Como para acentuar la contradiccion de Tilinguilandia y teniendo en cuenta las virtudes de esta celebridad, el gobernante de turno no tuvo mejor idea que homenajear al personaje nombrandolo técnico de la selección nacional de fútbol.
Obteniendo este individuo de esa manera, un suculento sueldito, alguna que otra prebenda, la satisfacción de varios caprichitos, propios, de su numerosa familia y amigos y la impunidad para decir y hacer lo que le venga en ganas con tal de que la selección de Tilinguilandia consiga la tan ansiada copa de campeón. Porque bien sabido es eso de "la familia y los amigos son lo primero". Y de paso, ayude con tal trofeo, a sumar puntos y votos al gobierno de turno.
Vamos Tilinguilandia todavia!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
miércoles, 2 de junio de 2010
venga abuelo
Venga abuelo, siéntese,
tómese este vinito y cuénteme;
de su pueblo,
de la montaña marrón
de ese río sinuoso
de las casitas de piedra.
Venga abuelo, cuénteme
de los toros bravios
de las manzanas grandotas
de las coplas canturreadas
de los inviernos tan fríos.
Venga abuelo, cuénteme
de ese madrugar de despedida
de ese mirar de ojos húmedos
del austero equipaje
de ese tren de andar cansado.
Venga abuelo, cuénteme
de esa soledad de puerto gris
de ese barco gigante
de la costa alejandose
de ese horizonte de mar
y de esos días tan.... largos.
Venga abuelo, cuénteme
de esa ribera de luces
de esa tierra extraña y nueva
de esos rostros desconocidos
de su llanto contenido.
Venga abuelo, siéntese
aquí a mi lado, despacito
quítese la gorra, rasquese la cabeza
y por favor, no haga ruido
que no quiero despertarme
porque ....sabe?
creo que estoy soñando.
tómese este vinito y cuénteme;
de su pueblo,
de la montaña marrón
de ese río sinuoso
de las casitas de piedra.
Venga abuelo, cuénteme
de los toros bravios
de las manzanas grandotas
de las coplas canturreadas
de los inviernos tan fríos.
Venga abuelo, cuénteme
de ese madrugar de despedida
de ese mirar de ojos húmedos
del austero equipaje
de ese tren de andar cansado.
Venga abuelo, cuénteme
de esa soledad de puerto gris
de ese barco gigante
de la costa alejandose
de ese horizonte de mar
y de esos días tan.... largos.
Venga abuelo, cuénteme
de esa ribera de luces
de esa tierra extraña y nueva
de esos rostros desconocidos
de su llanto contenido.
Venga abuelo, siéntese
aquí a mi lado, despacito
quítese la gorra, rasquese la cabeza
y por favor, no haga ruido
que no quiero despertarme
porque ....sabe?
creo que estoy soñando.
martes, 11 de mayo de 2010
carta a los reyes magos
Enero 2 de cualquier año.
Queridos Reyes Magos:
Espero que esta carta llegue a sus manos y que al recibirla se encuentren bien de salud, yo bien en compañia de mis padres y hermanos.
Yo me llamo Juan y tengo seis años y voy a la escuela República de Mexico.
El motivo de esta carta, es para pedirles, si ustedes me lo pueden traer, un auto a pedal color verde o rojo, marca cadillac, igual al que sale en la revista Patoruzito.
Les mando un beso y gracias.
*******************************
Enero 5 de algunos años mas adelante.
Queridos Reyes Magos:
Esta vez, mi carta no es para pedirles, simplemente para contarles que ya estoy enterado que los reyes son los padres. Pero como ellos no saben que ya se la verdad, les hago creer que creo; los veo andar escondiendo cosas y escucho que hablan bajito para que yo no escuche. Hoy salieron juntos para comprar los regalos. Yo me hago como que no me doy cuenta, además, estan mis hermanos y ellos todavía creen.
Sin mas que decirles, les mando un saludo.
********************************
Enero 5 de 19...
Queridos Reyes Magos:
Aquí me siento a escribirles, tal vez no hacia falta volcar en el papel esto que les digo, que como magos que son, con pensar en voz alta hubiese sido suficiente. Ya un tiempo ha pasado, tambien el tiempo de la escuela, ya tengo trabajo, y algunas responsabilidades, barba, pelo largo y ganas de cambiar cosas; ya estoy mas alto que mi viejo y creo que se mucho mas que el. Mi vieja siempre cocina lo mismo y deja entrar a casa a todas las vecinas, cosa que me molesta mucho. Además mis viejos siempre protestan porque la música del tocadiscos está fuerte, que mis amigos llenan de humo mi habitación y joden porque llego tarde a casa.
Voy a aprovechar la ocasión para reclamarles que nunca me trajeron el regalo que les pedí, que siempre soñé que un día llegaba el Cadillac a pedal, ahora ni se les ocurra, que ya no me interesa, y no creo pueda entrar en el autito para mover los pedales.
Ojalá pudieran ahora, y ya que estan en falta, sin que yo se los pida, hacer que esa piba, la de pelo largo y ojitos lindos, la que veo todos los sábados en la confitería, me mire y pueda sacarla a bailar, y me diga que sí cuando la invite a salir y se enamore de mi.
Igual sin pedir nada estoy seguro que esta noche, aunque no ponga los zapatos, un regalo voy a recibir. Mis viejos no se olvidan de los regalos de reyes.
Saludos.
**************************
Queridos Reyes Magos:
Espero que esta carta llegue a sus manos y que al recibirla se encuentren bien de salud, yo bien en compañia de mis padres y hermanos.
Yo me llamo Juan y tengo seis años y voy a la escuela República de Mexico.
El motivo de esta carta, es para pedirles, si ustedes me lo pueden traer, un auto a pedal color verde o rojo, marca cadillac, igual al que sale en la revista Patoruzito.
Les mando un beso y gracias.
*******************************
Enero 5 de algunos años mas adelante.
Queridos Reyes Magos:
Esta vez, mi carta no es para pedirles, simplemente para contarles que ya estoy enterado que los reyes son los padres. Pero como ellos no saben que ya se la verdad, les hago creer que creo; los veo andar escondiendo cosas y escucho que hablan bajito para que yo no escuche. Hoy salieron juntos para comprar los regalos. Yo me hago como que no me doy cuenta, además, estan mis hermanos y ellos todavía creen.
Sin mas que decirles, les mando un saludo.
********************************
Enero 5 de 19...
Queridos Reyes Magos:
Aquí me siento a escribirles, tal vez no hacia falta volcar en el papel esto que les digo, que como magos que son, con pensar en voz alta hubiese sido suficiente. Ya un tiempo ha pasado, tambien el tiempo de la escuela, ya tengo trabajo, y algunas responsabilidades, barba, pelo largo y ganas de cambiar cosas; ya estoy mas alto que mi viejo y creo que se mucho mas que el. Mi vieja siempre cocina lo mismo y deja entrar a casa a todas las vecinas, cosa que me molesta mucho. Además mis viejos siempre protestan porque la música del tocadiscos está fuerte, que mis amigos llenan de humo mi habitación y joden porque llego tarde a casa.
Voy a aprovechar la ocasión para reclamarles que nunca me trajeron el regalo que les pedí, que siempre soñé que un día llegaba el Cadillac a pedal, ahora ni se les ocurra, que ya no me interesa, y no creo pueda entrar en el autito para mover los pedales.
Ojalá pudieran ahora, y ya que estan en falta, sin que yo se los pida, hacer que esa piba, la de pelo largo y ojitos lindos, la que veo todos los sábados en la confitería, me mire y pueda sacarla a bailar, y me diga que sí cuando la invite a salir y se enamore de mi.
Igual sin pedir nada estoy seguro que esta noche, aunque no ponga los zapatos, un regalo voy a recibir. Mis viejos no se olvidan de los regalos de reyes.
Saludos.
**************************
Hubo pago en el obraje (Landriscina)
Corre el año treinta y nueve
en un obraje del Chaco.
Enero lo aviva al sol
como apurando a un churrasco
y alli en el medio del monte
entre crujidos y hachazos
la gente distingue un ruido
que no es común en el pago,
es el ruido de un motor
que está llegando a los saltos
porque viene en la picada
queriendo domar las huellas
que le dejaron los carros.
El hachero que escuchó
dejó amagado un hachazo
y gritando de alegría
se fue corriendo a los saltos
porque ese ruido no es otro
que el ruido claro del auto
en el que llega el patrón
con la plata del salario...
... por eso corren contentos
por eso van a esperarlo
todos quieren ser primeros
en saber la hora del pago
pa'dirse a lavar al rancho
mientras tejen ilusiones
o hacen planes pa'gastarlo...
-Yo voy a comprar ropa nueva.
-Yo provista para rato.
-Yo viá ver si llego al pueblo
porque no fui en todo el año.
Y otros entre truco y vino
seguro han de liquidarlo.
Y así entre la algarabía
de prepararse pa'el pago
la gente olvida que un Dios
les dio a todos un destino
que es un camino marcado
y que si alguno lo deja
se ensume hasta las orejas
en el charco del diablo
...pero en eso nadie piensa,
...y ya en el medio e'la siesta
las guainas barren un patio
le acomodan los asientos
y cuelgan unos faroles
pa'que sirva pa'la fiesta.
-Ya abrió la administración!
gritó un hachero a la gente
y asomó un señor de lentes
que le llaman el contador,
se escuda en un mostrador
que encaja contra una puerta
y allí pide las libretas
pa'hacer la liquidación.
-A ver, Ramiro Gonzalez.
-Presente-gritó un paisano
que refregando sus manos
se acerca hasta el mostrador.
-Esto es lo que te sobró,
son treinta y tres con noventa
poné el dedo en el recibo
aquí tenés tu libreta...
y si es que querés chupar
pagá la caña al contado
porque ya saben ustedes
que para el chupi no hay cuenta.
-Ajá-le dijo Gonzalez-,
Traiga nomás esa caña
ya que es plata lo que suebra.
Y se fue a esperar el baile
prendido de la botella.
Y así siguieron pasando
los hacheros en cadena,
cada hachero un eslabón
cada eslabón una pena,
penas que pronto olvidaron
con esa caña que quema,
porque todos se llevaron
para el baile la botella...
Hasta que llegó la noche
en aquel rancho de fiesta
fiesta pobre del hachero
que no sabe ni una letra
y el que montado en sus sueños
quiere escapar rienda suelta
por el camino del vino
hacia una vida más buena...
pero el vino es traicionero
y lo aparta de esa huella
él lo empuja desde adentro
para que vuelva a la fiesta
y lo invita que demuestre
que es más hombre que cualquiera,
porque el vino manda fácil
cuando el hombre es sin escuela.
Y así comienza la cosa
tal vez por una zoncera
empieza la discusión
los ánimos se caldean
y después de un empujón
ya está lista la pelea.
Benitez quiso sacar
a la novia de Cabrera
y el novio en cuanto lo vio
copó la banca en la fiesta.
-No chupe si es que no aguanta
y conmigo no se meta
no sea de que lo planche
de un cachetazo en la jeta.
Y ese fue todo el motivo
que originó la tragedia.
Benitez sacó el cuchillo,
también lo sacó Cabrera.
Y al pobre viejo don Castro
cuando vino a separar
Benitez le erró un puntazo
que de darle lo bandea;
los cuchillos se encontraron
se gatearon como fieras,
Benitez perdió dos pasos
que fue ganando Cabrera,
se hicieron unos amagues
como estudiando flaquezas,
Benitez tanteó el destino
dejando la guardia abierta
y el otro que no era manco
lo convirtió en osamenta.
...Y allí empezaron los gritos
lamentaciones y quejas,
el patrón vino corriendo
se agarraba la cabeza
y le echó mil maldiciones
a los que hicieron la fiesta...
...Benitez era buen hachero
y perderlo era una pena...
el contador de los lentes
que llegaba en camiseta,
mirando dijo en voz alta
sin reparo a que lo oyeran:
-Cuando no, estos negros tapes
no van a andar en pelea
tienen plata y ya se chupan
más vale que ni nacieran.
-No, mi amigo, no se pase
que también es culpa nuestra
-dijo el patrón en un tono
como a callarlo sin seña.
-Nosotros trajimos la plata
y vendemos ese vino
que fue el que tomó Benitez
y hecho sangre ahora chorrea.
Aunque de todas las culpas
la mayor es la ignorancia
de esta gente sin escuela,
que se divierte a su modo
ya que chupar es su fiesta;
no se divierten mejor
porque nadie les enseña,
lo mismo que el trabajar
y ese vivir como bestias,
o el de no saber firmar
por no conocer las letras,
fue porque nadie les dijo
que en el pueblo hay una escuela
donde hay un director
y tal vez una maestra,
que ya hubieran evitado
hace rato esa pelea,
con esos dotes de padres
que brotan de su paciencia...
...pero ya no pudo hablar
se hizo el duro a su manera
y se corrió pa'lo oscuro
disimulando su pena...
Y en el medio de aquel patio
como una muestra inservible
de otro tipo de coraje
se fue apagando Benitez
tendido en un viejo catre;
la noche se hizo profunda,
quedó en silencio el obraje,
un hacha quedó sin dueño,
un hijo quedó sin padre,
y un cuzco pensó pa'adentro
si estaré solo en el rancho
ya no hará falta que ladre.
Allí quedaba ese hachero
personaje de una historia
escrita en su propia sangre
para carne de los chismes
de las viejas del paraje
o pa'que al llegar al pueblo
en un cajón sin lustrarse
la gente diga tristona
"hubo pago en el obraje".
en un obraje del Chaco.
Enero lo aviva al sol
como apurando a un churrasco
y alli en el medio del monte
entre crujidos y hachazos
la gente distingue un ruido
que no es común en el pago,
es el ruido de un motor
que está llegando a los saltos
porque viene en la picada
queriendo domar las huellas
que le dejaron los carros.
El hachero que escuchó
dejó amagado un hachazo
y gritando de alegría
se fue corriendo a los saltos
porque ese ruido no es otro
que el ruido claro del auto
en el que llega el patrón
con la plata del salario...
... por eso corren contentos
por eso van a esperarlo
todos quieren ser primeros
en saber la hora del pago
pa'dirse a lavar al rancho
mientras tejen ilusiones
o hacen planes pa'gastarlo...
-Yo voy a comprar ropa nueva.
-Yo provista para rato.
-Yo viá ver si llego al pueblo
porque no fui en todo el año.
Y otros entre truco y vino
seguro han de liquidarlo.
Y así entre la algarabía
de prepararse pa'el pago
la gente olvida que un Dios
les dio a todos un destino
que es un camino marcado
y que si alguno lo deja
se ensume hasta las orejas
en el charco del diablo
...pero en eso nadie piensa,
...y ya en el medio e'la siesta
las guainas barren un patio
le acomodan los asientos
y cuelgan unos faroles
pa'que sirva pa'la fiesta.
-Ya abrió la administración!
gritó un hachero a la gente
y asomó un señor de lentes
que le llaman el contador,
se escuda en un mostrador
que encaja contra una puerta
y allí pide las libretas
pa'hacer la liquidación.
-A ver, Ramiro Gonzalez.
-Presente-gritó un paisano
que refregando sus manos
se acerca hasta el mostrador.
-Esto es lo que te sobró,
son treinta y tres con noventa
poné el dedo en el recibo
aquí tenés tu libreta...
y si es que querés chupar
pagá la caña al contado
porque ya saben ustedes
que para el chupi no hay cuenta.
-Ajá-le dijo Gonzalez-,
Traiga nomás esa caña
ya que es plata lo que suebra.
Y se fue a esperar el baile
prendido de la botella.
Y así siguieron pasando
los hacheros en cadena,
cada hachero un eslabón
cada eslabón una pena,
penas que pronto olvidaron
con esa caña que quema,
porque todos se llevaron
para el baile la botella...
Hasta que llegó la noche
en aquel rancho de fiesta
fiesta pobre del hachero
que no sabe ni una letra
y el que montado en sus sueños
quiere escapar rienda suelta
por el camino del vino
hacia una vida más buena...
pero el vino es traicionero
y lo aparta de esa huella
él lo empuja desde adentro
para que vuelva a la fiesta
y lo invita que demuestre
que es más hombre que cualquiera,
porque el vino manda fácil
cuando el hombre es sin escuela.
Y así comienza la cosa
tal vez por una zoncera
empieza la discusión
los ánimos se caldean
y después de un empujón
ya está lista la pelea.
Benitez quiso sacar
a la novia de Cabrera
y el novio en cuanto lo vio
copó la banca en la fiesta.
-No chupe si es que no aguanta
y conmigo no se meta
no sea de que lo planche
de un cachetazo en la jeta.
Y ese fue todo el motivo
que originó la tragedia.
Benitez sacó el cuchillo,
también lo sacó Cabrera.
Y al pobre viejo don Castro
cuando vino a separar
Benitez le erró un puntazo
que de darle lo bandea;
los cuchillos se encontraron
se gatearon como fieras,
Benitez perdió dos pasos
que fue ganando Cabrera,
se hicieron unos amagues
como estudiando flaquezas,
Benitez tanteó el destino
dejando la guardia abierta
y el otro que no era manco
lo convirtió en osamenta.
...Y allí empezaron los gritos
lamentaciones y quejas,
el patrón vino corriendo
se agarraba la cabeza
y le echó mil maldiciones
a los que hicieron la fiesta...
...Benitez era buen hachero
y perderlo era una pena...
el contador de los lentes
que llegaba en camiseta,
mirando dijo en voz alta
sin reparo a que lo oyeran:
-Cuando no, estos negros tapes
no van a andar en pelea
tienen plata y ya se chupan
más vale que ni nacieran.
-No, mi amigo, no se pase
que también es culpa nuestra
-dijo el patrón en un tono
como a callarlo sin seña.
-Nosotros trajimos la plata
y vendemos ese vino
que fue el que tomó Benitez
y hecho sangre ahora chorrea.
Aunque de todas las culpas
la mayor es la ignorancia
de esta gente sin escuela,
que se divierte a su modo
ya que chupar es su fiesta;
no se divierten mejor
porque nadie les enseña,
lo mismo que el trabajar
y ese vivir como bestias,
o el de no saber firmar
por no conocer las letras,
fue porque nadie les dijo
que en el pueblo hay una escuela
donde hay un director
y tal vez una maestra,
que ya hubieran evitado
hace rato esa pelea,
con esos dotes de padres
que brotan de su paciencia...
...pero ya no pudo hablar
se hizo el duro a su manera
y se corrió pa'lo oscuro
disimulando su pena...
Y en el medio de aquel patio
como una muestra inservible
de otro tipo de coraje
se fue apagando Benitez
tendido en un viejo catre;
la noche se hizo profunda,
quedó en silencio el obraje,
un hacha quedó sin dueño,
un hijo quedó sin padre,
y un cuzco pensó pa'adentro
si estaré solo en el rancho
ya no hará falta que ladre.
Allí quedaba ese hachero
personaje de una historia
escrita en su propia sangre
para carne de los chismes
de las viejas del paraje
o pa'que al llegar al pueblo
en un cajón sin lustrarse
la gente diga tristona
"hubo pago en el obraje".
Historias de la emigración (Saramago)
Que tire la primera piedra quien nunca haya tenido manchas de emigración ensuciándole el árbol genealógico... Tal como la fábula del lobo malo que acusaba al inocente corderito de enturbiarle el agua del riachuelo donde ambos bebían, si tu no emigraste, emigró tu padre, y si tu padre no necesitó mudar de sitio fue porque tu abuelo, antes que él, no tuvo otro remedio que irse, cargando la vida sobre las espaldas, en busca del pan que su tierra le negaba. Muchos portugueses murieron ahogados en el río Bidasoa cuando, noche oscura, intentaban alcanzar a nado la orilla de allá, donde se decía que el paraíso de Francia comenzaba. Centenares de miles de portugueses tuvieron que someterse, en la llamada culta y civilizada Europa de más allá de los Pirineos, a condiciones de trabajo infames y a salarios indignos. Los que consiguieron soportar las violencias de siempre y las nuevas privaciones, los sobrevivientes, desorientados en medio de sociedades que los despreciaban y humillaban, perdidos en idiomas que no podían entender, fueron a poco a poco construyendo, con renuncias y sacrificios casi heroicos, moneda a moneda, centavo a centavo, el futuro de sus descendientes. Algunos de esos hombres, algunas de esas mujeres, no perdieron ni quieren perder la memoria del tiempo en que tuvieron que padecer todos los vejámenes del trabajo mal pagado y todas las amarguras del aislamiento social. Gracias les sean dadas por haber sido capaces de preservar el respeto que debian a su pasado. Otros muchos, la mayoría, cortaron los puentes que los unían a las horas sombrías, se avergonzaron de haber sido ignorantes, pobres, a veces miserables, se comportan, en fin, como si una vida decente, para ellos, solo hubiese comenzado verdaderamente el día felicísimo en que pudieron comprar su primer automóvil. Esos son los que estarán siempre dispuestos a tratar con idéntica crueldad e idéntico desprecio a los emigrantes que atraviesan ese otro Bidasoa, más ancho y más hondo, que es el Mediterráneo, donde los ahogados abundan y sirven de pasto a los peces, si la marea o el viento no prefieren empujarlos hasta la playa, mientras la guardia civil no aparece para levantar los cadáveres. Los sobrevivientes de los nuevos naufragios, los que pusieron pie en tierra y no fueron expulsados, tendrán a su espera el eterno calvario de la explotacion, de la intolerancia, del racismo, del odio por su piel, de la sospecha, de la humillación moral.
El que antes había sido explotado y perdió la memoria de haberlo sido, explotará. El que fue despreciado y finge haberlo olvidado, afinará su propia manera de despreciar. Al que ayer humillaron, humillará hoy con más rencor. Y ahí estan, todos juntos, tirándoles piedras al que llega a la orilla de acá de este Bidasoa, como si nunca hubiesen emigrado ellos, o los padres, o los abuelos, como si nunca hubiesen sufrido de hambre y de desesperación, de angustia y de miedo. En verdad, en verdad os digo, hay ciertas maneras de ser feliz que son simplemente odiosas.
El que antes había sido explotado y perdió la memoria de haberlo sido, explotará. El que fue despreciado y finge haberlo olvidado, afinará su propia manera de despreciar. Al que ayer humillaron, humillará hoy con más rencor. Y ahí estan, todos juntos, tirándoles piedras al que llega a la orilla de acá de este Bidasoa, como si nunca hubiesen emigrado ellos, o los padres, o los abuelos, como si nunca hubiesen sufrido de hambre y de desesperación, de angustia y de miedo. En verdad, en verdad os digo, hay ciertas maneras de ser feliz que son simplemente odiosas.
Gente educada
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